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Por toda Latinoamérica, el sector de farmacias crece aceleradamente, gracias a transacciones de compraventas extraordinarias, la llegada de varias mega-tiendas extranjeras y el expansivo desarrollo de centros comerciales. La industria busca complacer, a como dé lugar, a la pujante clase media que exige locales modernos y céntricos, indican los expertos.
“Las ventas en las farmacias en Latinoamérica se benefician del aumento en dinero sobrante de las familias para el consumo, el incremento en el número de mujeres trabajadoras y la cultura de la belleza en la región”, dice Mylan Nguyen, analista de retail para Euromonitor International.
Debido a la demanda por locales céntricos y accesibles, las droguerías incluyen cada vez más productos para que los consumidores encuentren de todo como en botica. Asimismo, las cadenas cambian a medida que crecen. En las 5 000 farmacias en Brasil, la venta de artículos diversos -sin incluir los fármacos- compone casi una tercera parte del total de las ventas, según Abrafarma, la asociación de farmacias de Brasil.
En Latinoamérica, el mercado de las farmacias está muy delineado, mayormente compuesto por las droguerías que requieren del farmacéutico licenciado para despachar medicamentos recetados. Según Euromonitor International, había 100 547 de estas droguerías por toda Latinoamérica en 2014, en comparación con las 97 473 que operaban en 2004.
Por otro lado, las llamadas “parafarmacias”, con un formato más amplio, compiten para obtener una mayor tajada del mercado ya que, además de medicamentos recetados, venden otros artículos: desde cosméticos, productos de aseo, y papelería hasta mercancía general. Según Euromonitor International, durante esa década la cantidad de parafarmacias en la región aumentó en un 20 por ciento para un total de 77 486.
Aunque todavía no hay gran cantidad de farmacias en la región, sus ventas han aumentado de manera significativa. Para 2004 las droguerías de toda Latinoamérica habían vendido $14 mil 100 millones en mercancía, mientras que para 2014, las ventas eran de $23 mil 300 millones. Mayores aún son las cifras en las parafarmacias: las ventas aumentaron en 55 por ciento (para un total de $52 mil 800 millones) durante el mismo periodo. Es precisamente en las parafarmacias donde se vislumbra un incremento en ventas de 15 por ciento entre 2014 y 2019, a razón de casi el doble que en las farmacias convencionales, según el estudio de Euromonitor International.
Por lo tanto, no causa asombro el que algunas de las principales cadenas de farmacias extranjeras se hayan fijado en este lucrativo mercado. En mayo, Alliance Boots, radicada en Europa, adquirió por $637 millones la cadena de Farmacias Ahumada, que opera 1 400 droguerías en Chile y México. A su vez, Alliance Boots será adquirida en este año por la mega-cadena estadounidense Walgreens por la suma de $15 mil 300 millones. En 2013, la gigantesca cadena estadounidense CVS adquirió Drogaria Onofre, de Brasil, que para ese entonces operaba 44 locales.
En México, Alliance Boots tiene planes de duplicar la cantidad de locales de Farmacias Benavides a 2 000 para así destronar a Farmacias Guadalajara (con 1 200 tiendas) como el líder de las droguerías.
“México es un sueño para nosotros por su población, sus proyecciones macroeconómicas y su cambio al retail moderno”, indicó Stefano Pessina, director ejecutivo de Alliance Boots, a la prensa mexicana en noviembre.
Hay, sin embargo, mucho en juego en México en cuanto al mercado de medicinas recetadas, cuyas ventas alcanzan los $15 mil millones. Las cadenas de farmacias vendieron solo el 59 por ciento, un aumento al compararse con el 45 por ciento en 2008, según datos de IMS Health. No obstante, la empresa mexicana FEMSA Comercio tiene plena confianza en este sector ya que en 2003 adquirió Farmacias FM Moderna. FEMSA es propietaria de Oxxo, la cadena de tiendas de conveniencia más grande de Latinoamérica, que opera locales en Colombia y México.
“El formato de farmacias lo consideramos un mercado atractivo en términos de su potencial de crecimiento, y adicionalmente guarda similitudes importantes con nuestros otros formatos, por su tamaño pequeño”, indicó en un correo electrónico Manuel Filizola, director de planificación y finanzas de FEMSA Comercio. “Además de ser un formato y mercado competido, creemos que aún existen oportunidades que nosotros podemos aprovechar, dadas las competencias que hemos desarrollado operando a Oxxo con una oferta diversificada y atractiva para los consumidores”.
FEMSA es ahora dueña de 450 unidades de Farmacia Yza y Farmacia Moderna.
Grupo Pegasus, radicado en Buenos Aires, anunció sus planes expansionistas. En 2007 el grupo adquirió la cadena Farmacity y acaba de anunciar planes para abrir en este próximo año 50 locales más de Farmacity y sus nuevas cadenas Look and Simplicity. Pegasus abrió la unidad número 200 en noviembre, a pesar del sombrío cuadro económico en 2014 para los minoristas argentinos.
En Perú, donde las ventas en medicinas recetadas en 2013 fueron de $1 millón 900 mil, varias transacciones en 2011 llevaron a la formación de tres grandes cadenas de farmacias que ahora controlan casi el 75 por ciento del mercado. La firma principal es Quicorp, propietaria de unos 800 locales, entre sus marcas BTL, Fasa y Mifarma. Le sigue Inkafarma, propiedad de Intercorp, que abrió 100 farmacias en 2014, para un total de 671. Y Boticas Aarcángel, la tercera cadena principal con unas 400 tiendas, también opera 110 centros médicos.
En Colombia, el aumento en el consumo y la disponibilidad de mayores seguros médicos han propiciado la expansión del mercado de las droguerías. Las ventas anuales de medicinas recetadas y sin receta llegaron a los $1 mil 900 millones, indicó Alba Rocío Rueda, directora ejecutiva de Asocoldro, la asociación de droguerías de Colombia. La asociación estima que hay unas 19 000 farmacias en Colombia, de las cuales 4 500 están situadas en Bogotá.
“Colombia tiene uno de los mayores números de farmacias por población, a razón de una por cada 2 500 personas”, dijo Rueda.
En Costa Rica, donde hay unas 1 000 farmacias, las ventas han aumentado en aproximadamente 61 por ciento entre 2008 a 2013, para un total de $405 millones, según datos de Euromonitor International. El sector farmacéutico está muy fragmentado en Centroamérica ya que solo un 15 por ciento de los 8 500 locales en operaciones en 2011 pertenecía a una cadena, según un estudio comisionado al Banco Interamericano de Desarrollo. No obstante, las cadenas están ganando terreno. La principal cadena costarricense, Farmacias Fischel, abrió cuatro locales adicionales el pasado año, para un total de 74. Su rival, Farmacias Chavarría, anunció planes para abrir 10 locales más en este año.
La industria de centros comerciales ha propiciado, en parte, el cambio gradual al concepto de la farmacia nueva en Latinoamérica, dice Nguyen, ya que el desarrollo minorista se ha expandido más allá de las ciudades más importantes.
Indicó Nguyen: “En Brasil, por ejemplo, el mejoramiento de la infraestructura para el retail ha llevado a que las farmacias se establezcan en ciudades más pequeñas debido, en gran parte, al desarrollo de los centros comerciales, los cuales se han convertido en un formato popular en todo el país”.